una ley que busca resguardar a los periodistas, escritores y editores estadounidenses de juicios por difamación en países donde pueden quedar expuestos a los mismos.
por AFP
Ya adoptada por el Senado el 19 de julio pasado, el texto será enviado a la Casa Blanca para su promulgación.
Los partidarios de la ley hicieron valer que países como Reino Unido, Brasil, Australia, Indonesia o Singapur atraen a demandantes apodados “turistas de la difamación” porque su sistema judicial permite condenas injustas de periodistas o autores estadounidenses.
Esto, de acuerdo al texto, limita la libertad de expresión garantizada por la primera enmienda de la Constitución estadounidense.
El texto impediría a los tribunales federales estadounidenses reconocer o aplicar una pena por difamación pronunciada por una jurisdicción extranjera.
Protegería los activos de las personas acusadas, evitándoles tener que pagar daños y perjuicios.